Es su uso más común en
aplicaciones residenciales, municipales e industriales para eliminar
sedimentos, suavizar el agua (eliminando iones de dureza), o eliminar hierro y
manganeso.
Un tanque de filtración sirve para separar impurezas de líquidos o gases, como el agua, para hacerlos más puros y seguros para su uso en hogares, industrias y comercios. Funciona como recipiente que aloja materiales filtrantes que retienen partículas sólidas, químicos, materia orgánica y otras sustancias no deseadas, mejorando la calidad y la salud del fluido.