Tablero contra incendio


Un tablero contra incendios es el componente principal de un sistema de protección contra el fuego, funcionando como el "cerebro" que controla y monitorea la seguridad de un edificio. Su función es detectar, alertar y activar los mecanismos de extinción necesarios ante una emergencia


Hay dos tipos principales de tableros contra incendios, que pueden trabajar juntos en un sistema completo: 

  • Panel de control de alarma de incendios: Recibe las señales de los dispositivos de detección (detectores de humo, calor, etc.), identifica la zona del incidente y activa las alarmas sonoras y visuales para alertar a los ocupantes y, si está programado, a los servicios de emergencia.
    • Convencional: Divide el edificio en zonas. Cuando se activa un dispositivo, el panel identifica la zona, pero no la ubicación exacta.
    • Direccionable: Asigna una dirección única a cada dispositivo, lo que permite una identificación precisa del lugar de la emergencia para una respuesta más rápida.
  • Tablero de control de bombas contra incendios: Controla las bombas que mantienen la presión adecuada en las tuberías para alimentar sistemas como rociadores y mangueras.
    • Activación automática: Utiliza presostatos para arrancar las bombas si la presión del sistema cae por debajo de un nivel preestablecido.
    • Prioridad operativa: A diferencia de los paneles industriales, estos tableros están diseñados para seguir funcionando durante la emergencia, incluso si se dañan algunos componentes, ya que la prioridad es que el sistema de extinción esté operativo.
    • Métodos de arranque: Permite el arranque manual, automático, remoto y de emergencia, garantizando que las bombas puedan activarse en cualquier circunstancia. 

Características clave de un tablero contra incendios

  • Alimentación dual: Funciona con una fuente de alimentación primaria y otra secundaria (generalmente baterías) para garantizar su operatividad en caso de falla eléctrica.
  • Supervisión continua: Monitorea constantemente la integridad de todos los dispositivos conectados para detectar fallas (como problemas de cableado o de energía) y alertar al personal encargado.
  • Interfaces de control: Incluye botones y una pantalla para silenciar alarmas, reiniciar el sistema, realizar pruebas y visualizar el estado de cada componente.